5 consejos para que volver de las vacaciones no sea deprimente

Te ha pasado que empiezas a ponerte triste incluso antes de que terminen las vacaciones, pensando en todo lo que te espera al volver? La maleta, el despertador, el trabajo, los horarios… De repente, parece que todo lo bueno se acaba al cerrar la puerta de casa.

Pero volver de vacaciones no tiene por qué ser deprimente. Tampoco tiene que significar volver exactamente a la vida que dejamos atrás.

  1. No vuelvas a la rutina de golpe

Después de unos días de descanso, necesitamos un pequeño aterrizaje. Deshaz las maletas sin prisa, organiza la semana poco a poco y date permiso para volver a tu ritmo.

  1. No compares tu vida con tus vacaciones

Durante las vacaciones tenemos más tiempo y menos horarios. Pero no es justo comparar un martes cualquiera con una tarde frente al mar. La pregunta no es: “¿Por qué mi vida no puede ser así todo el año?”, sino: “¿Qué me gustó de mis vacaciones y cómo puedo llevar un poquito de eso a mi día a día?”

Quizá necesitas caminar más, leer, ver a tus amigas o simplemente tener algún momento sin hacer nada.

  1. Elige una cosa que quieras conservar

No hace falta volver con una lista interminable de propósitos. Elige un pequeño hábito que te haya hecho bien y mantenlo: cenar sin móvil, salir a caminar, reservar una tarde para ti o aprender a decir “no”.

Los grandes cambios muchas veces empiezan con pequeñas decisiones.

  1. Permítete echar de menos las vacaciones

No tienes que estar feliz porque “ya toca volver”. Puedes estar agradecida por lo vivido y, al mismo tiempo, echarlo de menos. Puedes disfrutar de volver a casa y extrañar el mar.

Las emociones no tienen que elegir un solo bando.

  1. No olvides a la mujer que fuiste durante las vacaciones

Quizá esos días fuiste más tranquila, espontánea, divertida o simplemente más tú. No pienses que esa versión desaparece cuando vuelves a la rutina. Esa mujer también eres tú.

Quizá las vacaciones no te convirtieron en otra persona. Simplemente te dieron el espacio para recordar quién eres cuando no estás corriendo de una obligación a otra.

Y quizás ese sea el mejor recuerdo que podemos traer de las vacaciones: no las ganas de escapar de nuestra vida, sino la certeza de que podemos hacer pequeños cambios para sentirnos más a gusto dentro de ella.

Porque las vacaciones terminan. Pero la vida que queremos vivir nos espera todos los días.

Y tal vez el verdadero descanso no sea escapar de nuestra vida, sino aprender a construir una vida cotidiana de la que no necesitemos escapar.

3 Comments

  • Shifra

    31 de agosto de 2026 - 12:28

    BH
    Y creo que esos trucos funcionen también al revés: cuando se deja la rutina conocida, y se va a otro lado, ya sea por vacaciones o por otro razón.
    Gracias Coty!

    • Concha Almoguera

      31 de agosto de 2026 - 12:58

      💚

  • María de Miguel

    31 de agosto de 2026 - 15:30

    Ya lo creo, unos cuantos se van de vacas y al parar, enferman de catarro o no pueden con su alma. Ser los mismos siempre es el Arte que nos enseña Coty. Perdón, puntualizo. La mejor versión de nosotros mismos. En agosto voy más al cine, que ese placer me acompañe en Febrero. Millones de gracias, querida Coty

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