APRENDE A ENAMORARTE DE CADA ESTACIÓN

Vivimos esperando que llegue la siguiente cosa: el verano, las vacaciones, el buen tiempo, ese viaje que tenemos pendiente… Y, mientras esperamos, podemos olvidarnos de algo importante: la vida también está ocurriendo ahora.

El otoño no tiene por qué competir con el verano. Cambian las horas de luz, la temperatura, nuestras rutinas y también las actividades que nos apetecen. En lugar de soñar con las siguientes vacaciones podemos preguntarnos: ¿qué tiene esta estación que puedo aprender a disfrutar?

La ciencia nos recuerda que el contacto con la naturaleza y la exposición a espacios abiertos pueden contribuir al bienestar psicológico y al estado de ánimo. No significa que el otoño vaya a hacernos sentir mejor automáticamente, sino que podemos aprovechar sus características para crear pequeños momentos de bienestar.

Así que este otoño, prueba a crear tus propios rituales.

Sal a caminar cuando empiece a refrescar. Busca una cafetería con encanto. Prepara una receta que te apetezca especialmente en esta época. Recupera la lectura, el entrenamiento o esa actividad que durante el verano quedó aparcada. Invita a tus amigas a cenar en casa. O simplemente disfruta de una tarde tranquila sin sentir que estás “perdiendo el tiempo”.

La clave no está en conseguir que todas las estaciones sean iguales, sino en descubrir qué nos ofrece cada una. Este otoño, en lugar de pensar “qué poco queda para el verano”, prueba a preguntarte: “¿Qué puedo disfrutar hoy que solo tiene sentido en esta época del año?”

Quizá enamorarte de cada estación sea, en realidad, una forma de aprender a estar más presente en tu propia vida.

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