Atreverse a Vivir Y…Deja De Soñar

ATREVERSE A VIVIR Y...DEJA DE SOÑAR

Todo el tiempo nos dicen que aprendas a soñar, que te atrevas a soñar, pero los sueños también pueden ser una trampa. Porque un sueño lo diseñas tú como deseas pero, a la vez, te puede estar impidiendo enfrentarte a la realidad. Los sueños son cómodos y se adaptan a tus necesidades, a tus deseos y a tu imaginación y fantasía y por eso soñar es placentero, porque lo puedes diseñar a tu gusto y nunca te decepciona.

Es verdad que es bonito soñar.  Pero mucho más bonito y valiente es atreverse a vivir, a enfrentar nuestros sueños, y a veces a constatar que la realidad puede ser más mágica que los sueños.

Y sin embargo, ese sueño primero es importante porque fue la razón por la que comenzamos un proyecto, fue la semilla que le dio vida a una ilusión. Pero cuando esa ilusión se plasma en la realidad presenta dificultades, nos plantea dudas y frustración, representa esfuerzo mantenido e ilusión para seguri luchando hasta conseguirlo.

Qué duda cabe, lo que verdaderamente transforma nuestra vida no es el sueño sino lo que resultó de él.

Soñar es quedarnos siempre en la fase bonsái. Vivir es atreverse a crecer.

Para vivir hay que ser valiente. Para soñar, solamente hay que estar vivo.

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