Cuidarte no es un lujo, es un acto de amor y respeto hacia ti misma. Para muchas mujeres, la vida se llena de responsabilidades: trabajo, familia, compromisos… y es fácil olvidarse de lo más importante: tienes una obligación contigo misma.
Crear rutinas sostenibles significa incorporar hábitos que se adapten a tu vida, que puedas mantener y que te hagan sentir bien. No se trata de diseñar un sistema de rutinas que te haga sentir culpable porque nunca llegas a cumplirlo. Recuerdo que, con cada disciplina que iba incorporando en mi vida, siempre me aconsejaban otra rutina que resultaba “imprescindible”: germinar legumbres, caminar descalza por el césped, exfoliar todo el cuerpo antes de la ducha… Sinceramente, llegué a la conclusión de que cada día debería tener dos horas más solo para seguir todos esos cuidados.
Mi consejo es: póntelo fácil. Diseña una rutina que incluso el día que llegues agotada a casa puedas seguir. No hacen falta horas: pequeños gestos diarios suman mucho.
Además, no olvides tus rutinas para el alma: cinco minutos de respiración consciente, escribir tres cosas por las que estás agradecida, leer unas páginas de un libro que te inspire o simplemente disfrutar de tu té favorito en silencio. La constancia es más poderosa que la intensidad.
Recuerda celebrar cada pequeño logro y ajustar tu rutina según cómo te sientas. El autocuidado no es rígido: es flexible, personal y lleno de cariño hacia ti misma.
1 Comentario
Ans
Hace falta conocer a Coty. Los consejos pueden parecer iguales a otros que te de la IA, o incluso otros terapeutas pero la clave es la coherencia. Coty no sólo transmite con la palabra (y lo hace muy bien) sino que transmite con el ejemplo. Y en ello radica la diferencia con otros terapeutas. Doy fe de ello.