Uno de los mayores desafíos para introducir cambios en nuestro estilo de vida es nuestra adherencia o compromiso para seguir las nuevas pautas. Esto implica poder desarrollar una nueva rutina que conlleva cambios en nuestro estilo de vida. Pero ¿cómo desarrollamos una nueva rutina para incorporar lentamente esos cambios?
Si tomamos el ejemplo de las dietas, a corto plazo, muchas personas pueden cumplir con los nuevos hábitos de alimentación. Sin embargo, el 90% de las personas recupera el peso perdido en un plazo entre 2 y 5 años. Esto indica que, si no logramos crear una rutina que incorpore los nuevos hábitos de vida, nuestros esfuerzos no se mantendrán en el tiempo.
El arte de formar un hábito es la repetición constante del comportamiento. La gran ventaja de crear un hábito es que no requieren un esfuerzo o pensamiento consciente.
Según las últimas investigaciones, algunas de las estrategias más importantes a la hora de crear una rutina son:
– Tomar menos decisiones: cuando se nos presenta una opción, las personas generalmente elegimos la que es más fácil, rápida y placentera. Desafortunadamente, estas opciones a menudo suelen alejarnos de nuestra meta.
– Planificar las decisiones antes de enfrentarlas. Estrategias como preparar las comidas (o partes de las comidas) con anticipación, mirar el menú de camino al restaurante para decidir una opción saludable antes de sentarse a la mesa, pedir que retiren la cesta del pan, preparar un almuerzo en lugar de comprarlo, programar una clase de ejercicios, etc., todo puede ayudar a eliminar decisiones del día de una persona.
– Ser realistas: el cumplimiento a largo plazo es más importante que la perfección a corto plazo.
– Diseñar estrategias para las excepciones: unas vacaciones, celebraciones familiares, eventos sociales, época de exámenes, etc. Acepta que harás excepciones sin llegar a la filosofía de “por perdidos, al río”.
– Encaja los nuevos hábitos en tu propia rutina: cualquier cambio nos genera ansiedad por lo que, en la medida en la que puedas, genera los menores cambios posibles. Si quieres cambiar mucho en poco tiempo, hay muchas probabilidades de volver a “la casilla de salida”.
Recuerda el secreto del éxito: metas realistas, sin necesidad de ser perfectos, prever posibles interrupciones y aceptando con ternura la vuelta a la disciplina