Una de las habilidades sociales que más nos cuesta adquirir es la habilidad de decir NO: negarse a las peticiones que resulten inoportunas, o que acarrean consecuencias negativas a nivel emocional o personal. Pero ¿por qué tenemos este problema?
1.- Una de las causas más comunes para la dificultad de decir NO es el miedo a la reacción de los demás. Este miedo puede ir desde las personas que temen ofender o hacer daño a los demás con su negativa hasta a las personas que temen la reacción de los demás al negarse, por ejemplo, porque temen su enfado.
2.- Otra de las causas más comunes serían los sentimientos de culpa. Muchas personas tienen la idea irracional de que para cumplir con las expectativas o para ser buenos o complacientes no deberían negarse a lo que se les pide. Un pensamiento muy habitual suele ser: “si le digo que NO le hago el favor, no me considerará un buen amigo” o “pensará que soy mala persona o egoísta”.
Por otro lado, una baja autoestima podría ser un factor decisivo a la hora de decir NO. Esto es debido a la baja percepción que tienen sobre sí mismos.
Aprender a decir no con asertividad es una forma de cuidar de nosotros mismos, respetar nuestros límites y gestionar correctamente nuestro tiempo y energía.
Cuando aprendes a decir “no” de forma sana y asertiva, mejoras tu autoestima, reduces el estrés y fortaleces tus relaciones y ante todo, aprendes a ser honesto contigo mismo y con tu entorno.