Pocos actos están tan ligados a la emoción como el hecho de comer. La mayoría de nosotros utilizamos la comida para calmar sentimientos de infelicidad y resolver temporalmente la ira, la soledad, el dolor, la frustración, el resentimiento, la vergüenza, la impotencia, el cansancio, etc. Pero comer nunca curará estos sentimientos. Simplemente los empeora.
Un tercio de las mujeres comen en secreto y luego se sienten culpables, avergonzadas, convencidas de que han perdido el control y que no tienen voluntad. Estos sentimientos negativos, a su vez, se convierten en un círculo vicioso que las mantiene comiendo para sofocar el estrés de la culpa.
En la emoción que rodea la comida no sólo importa la comida que comiste cuando eras niño, sino también la relación de tus padres con la comida la cual afectará directamente tu forma de comer. ¡Cuántas veces encuentro personas que ya de niñas, las convencieron de que ellas no podían comer un dulce porque “tú ya estás gordita”? ¿Cuántos podemos sufrir de esas frases y otras parecidas que nos hacen adquirir creencias que nos acompañan toda nuestra vida? A edad adulta lo que vemos es una compulsión que refuerza esta creencia: “no puedo comer lo que comen los demás” y que, a la vez te causa reforzar ese círculo vicioso.
Uno de los métodos más eficaces es la hipnosis motivacional para cambiar cualquier hábito y en este caso, perder peso. La hipnosis es algo que experimentamos continuamente sin saberlo: cuando estás absorto viendo una película o actividad y pierdes la noción del tiempo, estás experimentando un estado similar a la hipnosis. Cuando conduces tu coche por una ruta conocida en piloto automático y ni siquiera te das cuenta de que lo has hecho, estás en un estado de hipnosis o estado de meditación. En esos momentos, es nuestro subconsciente el que toma el control de la situación. Dado que la mente subconsciente es responsable del 90% de nuestras acciones, si podemos cambiar nuestras creencias limitantes acerca de la comida, conseguiremos entablar una relación sana con el alimento. Una relación de comer para nutrirnos y poder decir NO a la comida que no nos conviene o no deseamos ingerir.
Libérate de esas creencias limitantes y decide cuáles son los patrones correctos para vivir la vida que mereces y deseas.