Maximiza Tu Rendimiento- Ley De Yerkes – Dodson

MAXIMIZA TU RENDIMIENTO

La ley de Yerkes-Dodson o teoría de la U invertida, dicta cómo el rendimiento se ve afectado por el arousal (se traduciría como alerta-enfocado). La ley establece que, en general, lo bien que se desempeña en una tarea aumenta con su arousal hasta un cierto nivel, momento en el que comienza a disminuir a medida que disminuye la excitación.

Para poder explicar cómo funciona la ley Yerkes-Dodson, podemos poner como ejemplo la ansiedad que experimenta un estudiante antes de presentar un examen. Un óptimo nivel de estrés puede ayudar a que se consiga la concentración en la prueba y poder recordar información. Sin embargo, demasiada ansiedad puede afectar su capacidad de concentración, lo que a su vez dificulta su capacidad para recordar información.

Otro ejemplo que podemos mencionar de cómo funciona esta ley es el rendimiento que se tiene al hacer o practicar deportes. Cuando un atleta está listo para realizar un movimiento importante, un nivel ideal de emoción-arousal (una liberación de adrenalina) puede impulsar su rendimiento y permitirle tener éxito. Pero cuando el atleta está demasiado estresado, puede poner en peligro su rendimiento. Esta es una de las explicaciones por la cual, cuando realizamos una tarea que conlleva mucho estrés, tenemos miedo a quedarnos bloqueados o “en blanco”.

Es decir, hay una curva normal o de campana, donde hay un punto óptimo de estrés y rendimiento.

Existen 4 factores que determinan los parámetros de esta curva y son diferentes para cada persona y cada actividad:

1.- Nivel de habilidad: El nivel de habilidad de alguien con una tarea determinada influirá directamente en su desempeño, tanto en su actitud como en sus resultados.

Durante un tiempo, es probable que una nueva tarea sea lo suficientemente desafiante. Más tarde, si comienza a sentirse demasiado fácil, es posible que se necesite algún tipo de presión adicional para que la persona no se aburra y desmotive.

2.- Personalidad: La personalidad también afecta al desempeño. Gran parte del éxito en la gestión de equipos consiste en hacer coincidir nuestras propias personalidades, y las de nuestra gente, con las tareas apropiadas. La observación, el conocimiento detallado de las personas y la comunicación abierta son importantes cuando asignamos roles y responsabilidades.

3.- Nivel de ansiedad: Piensa en el rasgo de ansiedad como el nivel del “diálogo interno” de una persona. Las personas que tienen confianza en sí mismas tienen más probabilidades de desempeñarse mejor bajo presión. Por el contrario, es probable que las personas que se critican o se cuestionan a sí mismas se distraigan con su diálogo interno, lo que puede hacer que pierdan el enfoque en situaciones más desafiantes.

4.-  Complejidad de la tarea: Las personas pueden realizar actividades simples bajo niveles de presión bastante altos, mientras que las actividades complejas se realizan mejor en un entorno tranquilo y de baja presión.

En resumen: Con demasiado estrés nos quemamos y con muy poco estrés no tenemos la motivación mínima necesaria para ponernos en marcha.

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