SUBRUTINAS ALIENÍGENAS

SUBRUTINAS ALIENÍGENAS

La perspectiva freudiana se concentra demasiado exclusivamente en los problemas y trastornos que la mente inconsciente provoca a nuestro yo consciente. El mismo Freud señaló, hace más de cien años, que al menos la mitad de lo que sucede en el cerebro se lleva a cabo a un nivel subconsciente o inconsciente.

De hecho, como escribe David Eagleman en su artículo Las Vidas secretas del Cerebro “Casi todas nuestras acciones están dirigidas por subrutinas alienígenas, también conocidas como sistemas de “zombies”. Los sistemas de aprendizaje y las acciones instintivas generalmente funcionan con esa clase de subrutinas. La conciencia se necesita cuando hay un nuevo problema a resolver: ofrece la flexibilidad cognitiva que los sistemas de zombies no pueden ofrecer. Eagleman concluye que la conciencia es útil, pero sólo en pequeñas cantidades y para tareas específicas. Nosotros mismos no somos conscientes de la gran mayoría de las actividades de nuestro propio cerebro y tampoco podríamos tenerlas en cuenta si supiéramos lo que está pasando.

Para resumir, en un momento dado en el cerebro, suceden demasiadas cosas para que la mente consciente pueda gestionar los datos y cálculos requeridos incluso por un proceso simple como ponerse de pie y caminar durante unos pocos pasos. La mayor parte de lo que hacemos (y pensamos) se maneja en algún lugar por debajo del nivel de conciencia.

En este aspecto es dónde se manifiesta el alcance e impacto de la Terapia Transformacional ya que, gracias a ella, podemos averiguar cuándo, cómo y por qué se instalaron en nuestro subconsciente esas rutinas que hoy día gobiernan prácticamente nuestra vida. Algunas de ellas nos proveen de nuestras fortalezas y habilidades y que estamos interesados en preservar y potenciar. Sin embargo otras, están bloqueando nuestro desarrollo y crecimiento. Localizar esos procesos automáticos, decidir a nivel racional cuáles deseamos conservar  y el instalar unas nuevas rutinas que nos permitan vivir una vida consciente y plena, son el núcleo y la fortaleza de la Terapia Transformacional.

Deja un comentario