¿Alguna vez has sentido que no importa cuánto hagas, nunca es suficiente? Que tu lista de tareas crece más rápido que tu energía y que, aun así, sigues exigiéndote más y más. Y ya que “tú puedes con todo” también los demás te exigen más y más. Muchas mujeres se sienten atrapadas entre la autoexigencia, la culpa y el perfeccionismo, y lo peor es que a menudo ni siquiera nos damos cuenta del peso que cargamos y cuál es el precio real que pagamos por ello.
Un poco de autoexigencia puede motivarnos, empujarnos a crecer y a cumplir metas. Pero cuando cada logro se siente “insuficiente” y cada error se convierte en culpa, deja de ser un motor y se convierte en una carga que acaba por “quemarnos”.
Para muchas de nosotras, esta presión viene de la combinación de múltiples roles: profesional, madre, amiga, pareja… y aun así debemos cuidarnos y mantenernos “en forma”: intentas no faltar a tu clase de pilates, meditar en la de yoga, participar en un club de lectura, etc. Aunque estés dando lo mejor de ti misma, ¿quién se sorprende de que no llegues a todo?
El perfeccionismo nos dice que todo debe ser impecable: la casa, el trabajo, nuestra apariencia, nuestras relaciones (acrecentado en gran medida por las redes sociales que tratan estos aspectos). Y cada vez que algo no sale como “debía”, aparece la culpa: por no rendir suficiente, por no descansar suficiente, por priorizarnos a nosotras mismas, porque todavía hay quien nos puede hacer sentir culpable por no hacer más y mejor.
Para definir tu nivel de autoexigencia, te recomiendo que contestes honestamente a estas 5 preguntas:
- ¿Soy autoexigente?: ¿lo hago porque quiero o porque siento que debo?
- ¿Cuál es mi definición de éxito?: Aprende a celebrar los logros, incluso los pequeños. La perfección no es la meta; lo principal es avanzar, a tu ritmo.
- ¿Me trato con ternura?: Habla contigo misma como lo harías con tu mejor amiga. La autocrítica constante solo alimenta la culpa.
- ¿Pongo límites claros?: Decir “no” no te hace mala persona; te hace humana, estás siendo sincera contigo misma y con los demás.
- ¿Evito a toda costa decepcionar a los demás?:Si para no decepcionar a los que me rodean me tengo que decepcionar a mí misma, tal vez no sea un buen negocio.
Los errores no te definen; te enseñan. La vida no necesita seres perfectos, necesita seres auténticos.
6 Comments
Marisa Lineal
Camino difícil el que propones, pero muy bello y cuajado de sorpresas. HaKadosh Baruj Hu tiene sus caminos, BH’ que podamos seguirlos con cordura. gracias Coty me encantó tu fina puntería para dar. con el meollo del problema que, casi todos atravesamos en algún momento de crisis vital. por tanto tus comentarios son fundamentales.!
Coty
Muchísimas gracias querida Marisa, por leernos, por tu apoyo que siempre es muy valorado
Viviana Arlott
Hola Coty
gracias mi querida y estimada terapeuta 🤗muy cierto todo, me encantaron los tip de preguntas que nos das, pues no ayudar a realizamos una introspección para reflexionar y con Amor reirnos de las locuras. que hicimos, porque si, fuimos o somos muy valientes y persistentes Pero quedamos agotadora mente cansadas. creo que estos tip que no haz regalado ya por lo menos a mi, me deja más tranquila a vivir con calma alegria y paz.
te quiero mucho 😘 un saludos desde Colombia 🇨🇴
Coty
Querida Viviana! Si además de ayudarte a reflexionar también te ha hecho reír …objetivo cumplido ! 😅
Esa es la función de estas preguntas: poder observarnos a la distancia y entender dónde estamos paradas.
Muchas gracias por tu cariñoso mensaje que me motivas seguir generando estos contenidos!! Suerte 🍀
Ana María Lozano
Indiscutiblemente si he estado en ese pozo profundo de la autoexigencia y la autocrítica, pero el amor de una hermosa comunidad llenas de sabiduría y el despertar quitándome el velo de la ignorancia donde nuestra Rabani Coty también es protagonista y gran influencia para un cambio y auto reconocimiento genuino de lo importantes que somos para Hashem y para el mundo, para cumplir nuestro propósito de vida. Un abrazo desde el corazón.
Coty
Ana María querida, muchas gracias por compartir la dificultad lo que significa la autocrítica y la autoexigencia hasta que punto nos podemos hacer nosotros mismos la vida más difícil . Muchas gracias por incluirme en esa maravillosa familia de la que nos hemos encontrado yo también aprendo mucho de todos mis alumnos